Una excelente imitación sintética del cabello Ardilla Kazan, no solo estéticamente atractiva, sino también por su excepcional suavidad y capilaridad, que garantizan una excelente fijación del color. Comparada con el cabello natural, es ligeramente más elástica, recuperando así su forma original con mayor facilidad.
Una herramienta ideal para todas las técnicas que requieren colores muy diluidos, como la acuarela y la decoración cerámica.
